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Sin tiempo para vivir


No es fácil vivir en el siglo XXI. Vale que tampoco lo fue en el XX o en siglos anteriores pero sobre ellos no tengo una opinión formada en la propia experiencia, así que no la daré. Volviendo a nuestro siglo, siglo que consumimos ya como personas adultas, veo como cada día más y más gente acaba metida en la mierda. Una mierda que puede tener muchas formas: estrés, falta de tiempo, soledad, infelicidad, etc. Una buena mierda, como decía el otro.

Con una mirada un poco crítica, más a menudo de lo que me gustaría me encuentro con cosas que me paran en seco y me hacen sentenciar mentalmente WTF! La mierdecita que me ha parado en seco esta vez es algo sobre lo que escuché hablar hace unos días. Algo bastante inocente a primera vista pero que arrastra la necesidad de dar solución a uno de lo mayores problemas de nuestros días: la falta de tiempo.

No doy más rodeos. Hace unos días llegó a mis oídos la historia de un hombre con una vida volcada en su profesión y con poco tiempo para dedicar a su familia. Este pobre hombre contaba que sus hijos le pedían cada noche, antes de irse a dormir, que su padre les contase un cuento. La curiosidad y la fascinación de estos niños con los cuentos era inversamente proporcional al tiempo que su padre quería dedicar a tal fin así que buscó en internet una solución y encontró la mejor de todas: un libro de cuentos para explicar en sólo 1 minuto. Tristemente revelador…

Al principio me costó creerlo pero, por otro lado, pensé que el ser humano es capaz de todo con tal de hacer más en menos tiempo, así que quise comprobarlo por mí mismo. Tiré de buscador. Buscar “cuentos 1 minuto”. Enter. Horror. No solo había un libro sino que existen todo un buen surtido de opciones para ahorrar tiempo en esta ingrata tarea (sarcasmo). 

En el extracto de uno de ellos está lo más vergonzoso. Cito textualmente los argumentos del vendedor para la compra de este libro: 

  • “Ha llegado la hora de recuperar el placer de contar historias”. Placer sí, pero rapidito.
  • “Cápsulas de literatura que reflejan el mundo actual”. No hace falta que lo jures.
  • “Ya se sabe que a nadie le sobra el tiempo para leer”. Ya se lo lleva todo el móvil.
  • “Perfecto para padres y madres estresados”. Y la solución al estrés es seguir alimentándolo.

Aplaudo la creatividad de los vendedores para vender una basura semejante y que parezca polvo de hadas en forma de literatura y con entrega a domicilio en 24 horas. Y, además, con 5 estrellas de valoración! 

Esto me llevó a pensar que quizá no se tratase de un problema puntual de un individuo o de varios, sino de un problema o necesidad social donde algunos han encontrado un nicho de mercado. Solucionar problemas a la gente es más que correcto. Encontrar y explotar nichos de mercado es importante. Ahorrar tiempo de calidad con tus hijos no tiene perdón. 

Es difícil hacer un ejercicio de autoanálisis y ver nuestra propia vida con perspectiva, pero hay que hacerlo. A diario nos vemos esclavizados por una serie de necesidades creadas por la sociedad, la publicidad o nosotros mismos, que van restando horas a las 24 que todos tenemos al inicio de la partida. No tenemos tiempo para dormir pero tenemos tiempo para Netflix. No tenemos tiempo para cocinar y comer decentemente pero si para ir al gimnasio. No tenemos tiempo para nuestra pareja o familia pero el que menos tiene abierto perfil en 2 o 3 redes sociales que usa con regularidad. Es triste, pero es así.

No voy a dar lecciones de vida porque yo mismo me he visto y me veo en situaciones parecidas. Cada uno que haga sus propios cálculos y saque sus propias conclusiones. 

Volviendo al punto de partida, sobrevivir es muy fácil pero vivir es cada día más difícil. Antes valía con ser buen padre o madre y tratar de llevar una vida agradable y ordenada en la medida de lo posible. Ahora hay que ser brillante en el trabajo, renovarse diariamente, aprender, emprender, tener una casa de revista, vestir las últimas tendencias, viajar, leer, tener un ocio importante, ser interesante, parecer interesante, mantener tus redes sociales, conocer las últimas novedades y tendencias, estar en forma, comer bien y un largo etcétera. La lista es interminable y seguimos teniendo las mismas 24 horas al día que tenían nuestros padres y abuelos.

Podremos vivir 100 años pero no podemos vivir 3 vidas en 1 sola. Si lo intentamos, probablemente no disfrutemos ninguna de ellas.

Disco escuchado mientras escribía este post: FOALS – ‘’Everything Not Saved Will Be Lost”

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El éxito son los padres


En las últimas semanas, ese tren que dicen únicamente pasa una vez se ha acercado a mi puerta. La idea socialmente aceptada del  éxito estaba cada vez más cerca. Casi podía tocarla con los dedos. El capitalismo en estado puro amenazaba con arrasar mi modesta situación económica. Estaba a punto de subir de nivel, a punto de conseguir lo que siempre había soñado. Fue justo antes de que ese tren decidiese no hacer parada en mi estación cuando entendí que eso realmente era lo que deseaba.

Los días posteriores me sentí mal. Recuerdo una noche en la que la idea de ‘fracasado’ no dejaba de rondar por mi cabeza e incluso buscó un rincón tranquilo para instalarse. Sentía que realmente no merecía el éxito, que no estaba lo suficientemente preparado y que tendría que conformarme siempre con ser un jugador de segundas partes. El eterno suplente de lujo. Todo ello me hizo reflexionar.

Desde que somos muy pequeños hemos sido subliminalmente adoctrinados a perseguir siempre un objetivo de superación y alcanzar el éxito. No importa en el lugar social en el que nazcas. El capitalismo te da todas las oportunidades para que rompas barreras y te conviertas en el nuevo Jeff Bezos. Estudia, trabaja duro, asciende, asciende una y mil veces más hasta que puedas mirar a la gran mayoría por encima del hombro. Duerme poco, descuida familia e hijos, acumula coches caros en tu garaje, planifica vacaciones al otro lado del mundo y reza para que tu pareja no busque otro hombro en el apoyar la cabeza. Eso es el éxito, o al menos yo eso creía.

Me pregunto ahora si el verdadero éxito podría ser tener la capacidad y seguridad como para rechazar el modelo de vida capitalista. Probablemente el éxito signifique valorar tu salud, tu familia y tu tiempo por encima del dinero que puedas llegar a ganar sacrificando gran parte de estos. Dinero que siempre conlleva más sacrificios de los que parece a primera vista.

Tengo la sensación de que hay una nueva corriente que abraza esta nueva forma de entender la vida. Las nuevas generaciones dedican tiempo y recursos a desarrollarse como personas sin la única finalidad de acabar convirtiendo todo ese trabajo y dedicación en dinero. Gente que se encuentra muy por encima de la idea de inversión con el único fin de la recompensa. En las caras de estas personas se ve mucha más felicidad que en la de aquellos que pasan en la oficina más tiempo que fuera. Millenials los llaman. De vagos también injustamente nos tachan.

Creo que no debemos sentirnos como perdedores todos aquellos que parece que no hemos llegado a nada en la vida, porque no es así. Formar una familia, aprender cosas nuevas, hacer deporte o tener el reconocimiento de tus amigos, por ejemplo, son cosas de las que estar muy orgulloso. Tener la opción de perder el tiempo es el verdadero privilegio en pleno siglo XXI. Puedes considerarte un winner no por todo aquello que tienes, sino por todo lo que realmente no necesitas para ser feliz.

Miro ahora marcharse ese ansiado tren desde la estación. No estoy solo. Conmigo están mi pareja, mi familia y amigos. Cuando el tren se pierda en el horizonte nos iremos todos a tomar una cerveza o lo que buenamente surja. Iremos andando, dando un paseo mientras hablamos, compartimos historias y planeamos la próxima aventura. No sé a qué hora llegaré a casa pero tampoco me preocupa. Dormiré tranquilo y dejaré que sea el sol el que me despierte cuando quiera hacerlo. Después de una ducha, saldré a desayunar y me tomaré tranquilamente un café como el que tengo ahora en la mesa mientras escribo estas líneas. Creo que esta es mi nueva idea del éxito.

Intentará darle forma a mis días en base a esta nueva forma de entender la vida.

 

Disco escuchado mientras escribía este post: NIÑOS MUTANTES – ‘’Diez’’

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