JUNTANDO LETRAS, LIVING

El tren


Señores viajeros, el tren con destino al futuro efectuará su salida en los próximos minutos. Tengan a mano sus billetes y cuiden en todo momento sus pertenencias. Les recordamos que este tren no efectuará parada en el desánimo, el miedo, la falta de respeto, el menosprecio o cualquier otra actitud falta de ética.

Última llamada para los cerrados de mente, los chapados a la antigua y los conservadores. El mundo avanza rápido y no se puede parar. Lo que ayer era verdad, mañana será una reliquia del pasado. Ya podéis espabilar y, además, hacerlo rápido.

Última llamada para los coches de las grandes ciudades. Las personas reclaman su espacio y respirar aire de cierta calidad. Opciones de transporte colectivo, alternativo y público brotan como las flores en primavera. La generación eléctrica pisa fuerte. Era cuestión de tiempo que ocurriese algo así.

Última llamada para los años 90. No es que tenga nada en contra pero ya no son lo que fueron. Incluso a nivel musical pasaron sin pena ni gloria. Si a alguna emisora le quitas las canciones de esta década no tendrían nada que poner. Reivindiquemos los 80! Esto es una cruzada particular…

Última llamada para los directivos de traje y corbata. Las personas valen por lo que saben y por lo que son capaces de aprender. Los trabajadores valen por lo que hacen y por lo que son capaces de hacer. Los trabajadores son personas. Ustedes, señores, vayan recogiendo sus despachos porque hay una generación que viene con la intención de no usarlos. Un placer haberles conocido.

Última llamada para los niños mutantes, pegados siempre a una pantalla. Lo pobres no tienen la culpa de crecer en una generación con quehaceres sobredimensionados y un ligero gusto por la pereza. La solución fácil es solo eso, fácil. Las soluciones fáciles se vuelven problemas más grandes a largo plazo. Levanta la cabeza!

Última llamada para el jodido reggaeton. Ya está bien. Ya llevamos 15 años aguantando desde aquel Papichulo nos volvió a todos locos. Está comprobado que esta música ablanda el cerebro. Los valores que desprende son muy peligrosos especialmente para los más pequeños. Mujeres, coches, fiestas, sexo, violencia… Larga vida al que compone, a la música bien hecha y al Rock&Roll!

Última llamada para las modas estúpidas y los estúpidos que están de moda. Por favor, un poco más de crítica. Nunca en la historia hemos tenido más y con más fácil acceso. Hagamos un poco de filtro entre tanto ruido y tanta basura. Mandemos Telecinco al fondo del dial. Larga vida al maestro Iñaki Gabilondo.

Última llamada para machistas, homófobos y maltratadores físicos y mentales de todo sexo, edad y condición. Realmente, para vosotros no es un aviso ya que no tenéis sitio en el tren del futuro. El único billete que podéis pagar es el del tren de la bruja, la que os molerá a palos en representación de todos y todas a los que alguna vez hicisteis sentir como una mierda. Bien por ella!

Última llamada para los viajeros con destino al tren del futuro. Tomen sus asientos y disfruten del viaje. Recuerden que disponen de cafetería en el coche número 4…

Disco escuchado mientras escribía este post: FOALS – ‘’Everything Not Saved Will Be Lost”

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JUNTANDO LETRAS

Pon en tu vida un millennial


Es difícil encasillar a un millennial. La teoría dice que pueden darse por aludidos todos los nacidos entre 1980 y el ya lejano cambio de siglo. Toda una una generación marcada por años de profundos cambios e incertidumbre, donde la digitalización y la democratización de internet han sido piezas clave. Un gran grupo de jóvenes (al menos a día de hoy todavía lo somos) que piensan, se mueven y actúan diferente. Un gran colectivo que está llamado a cambiar el mundo, con o sin el permiso de aquellos que no quieren que esto suceda.

Para saber cómo somos los millennials hay que entender que es todo aquello que nos ha hecho diferentes. La mayoría hemos crecido en una situación cómoda a nivel político y económico pero, tan pronto pudimos acostumbrarnos a eso, nos lo arrebataron todo de golpe. Aquellos sueños por los que nos empujaron a luchar ya no servía para nada. Un título universitario, un trabajo estable, una casa en propiedad…valores de la época de la transición que marcaron nuestros primeros años pero que ahora casi despreciamos. Conceptos a largo plazo que, como decía Keynes, “a largo plazo todos muertos”.

En pocos años hemos visto como la formación universitaria ha pasado a no valer de mucho, como el acceso a la vivienda se ha puesto por las nubes y las ciudades expulsan a aquellos vecinos con rentas más moderadas o como las empresas siguen tratando a las personas como “números” dentro de una cuenta de gastos. Quizá de ahí surge ese desprecio por lo material y esa búsqueda incansable de encontrar un espacio donde la ética y la igualdad sean la gasolina que mueve el motor. El dinero vale tanto como tu quieras que valga. El dinero sin realización personal no vale de nada.

Los millennials llegamos para cambiar el mundo una vez más. En mi caso, yo nací cuando internet ni existía y ahora no podría entender mi vida sin esta hiperconectividad. Nosotros hemos crecido en una continua evolución y entendemos la evolución y el cambio como parte del crecimiento. En los últimos años ha cambiado la forma de comunicarnos, de comprar, de viajar, de trabajar, de hacer política o de consumir ocio. Todo cambia y nosotros estamos totalmente preparados a seguir cambiando. Nunca en la historia se había producido un avance tecnológico tan grande como el que hemos vivido en las últimas décadas. Y estos cambios no son casuales, sino que están empujados por una generación que pide paso a gritos.

En alguna ocasión nos han llamado “la generación perdida”, y cierto es que nuestro panorama futuro no es muy alentador. En el momento en que la vida nos pedía ser adultos nos encontramos con una crisis económica y laboral sin precedentes, con una tasa de paro altísima, salarios muy bajos, los precios de la vivienda por las nubes y pocas posibilidades en general. Generación perdida… Perdido está el que no acepte a esta generación y aprenda de ella en su día a día, porque una generación que ha superado tantos obstáculos no va a encontrar freno ante unos pocos dinosaurios atrincherados en sus despachos. Ellos tienen el mundo en el bolsillo, pero tarde o temprano nosotros tendremos las riendas.

Jóvenes y muy preparados, 100% interconectados, tolerantes, con fuertes valores éticos, feministas, emprendedores y carentes de miedo. Los millennials forman la primera generación que dio la vuelta a la tortilla y comenzó a enseñar a sus padres en vez de aprender de ellos. Tarde o temprano acabaremos por cambiar la filosofía de la mayoría de empresas, acabaremos liderándolas o sino crearemos otras nuevas. De una forma o de otra, encontraremos el modo de ganar un sueldo que nos permita acceder por costumbre a productos ecológicos. Encontraremos la forma de poder vivir bajo un techo y formar una familia sin descuidar nuestras carreras profesionales. Trasladaremos las oficinas a nuestras casas y nuestras casas a las oficinas. Volveremos a cambiarlo todo hasta que todo encaje.

Sirvan estas líneas para insuflar aire y esperanza a todos aquellos que en su día a día ven cómo por mucho que salten no llegan a tocar el cielo. Volveremos a cambiar el mundo otra vez, qué es lo que mejor se nos da.

Disco escuchado mientras escribía este post: THE BRIGHT – ‘’Líneas Divisorias’’

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